La Reserva Federal de Estados Unidos recortó las tasas de interés por novena vez desde que empezara el año, en un intento por estimular la economía del país, arrastrada al borde de una recesión tras los ataques terroristas del 11 de septiembre. La tasa interbancaria quedó reducida en medio punto hasta un 2,5%, su nivel más bajo desde mayo de 1962, en épocas de la administración Kennedy.
En su reunión de ayer, el Comité de Mercados Abiertos que preside Alan Greenspan redujo también la tasa de descuento en 50 puntos básicos hasta el 2%. "Los riesgos se orientan fundamentalmente a condiciones que pueden generar debilidad económica en un futuro cercano", explica el comunicado que habitualmente acompaña la decisión del organismo.
"Los atentados terroristas han incrementado la incertidumbre de la economía, que ya era débil. Los negocios y el gasto de los consumidores, como consecuencia, se están viendo aún más afectados", dice el informe. Sin embargo, "las perspectivas a largo plazo para el crecimiento de la productividad y la economía siguen siendo favorables".
El banco central agregó que podría reducir las tasas nuevamente para asegurar una rápida recuperación de la economía. Los contratos a futuro muestran que la mayoría de los inversionistas creen que la Fed necesitará reducir la tasa interbancaria a cerca del 2,25% para el fin de año para asegurar la reanudación del crecimiento económico.
Con la decisión tomada en la tarde de ayer, la Reserva Federal ha situado las tasas por debajo de la tasa de inflación del mes de agosto de un 2,7%, una vez excluidos los precios volátiles de alimentación y energía. Una tasa de interés inferior a la inflación se convierte, según los analistas, en una tasa "real" cero o incluso ligeramente negativa.
La última vez que la tasa alcanzó este punto fue entre principios de 1992 y finales de 1993. Las tasas del mercado, tales como la del rendimiento de los bonos de dos años, sugieren, según los analistas, que las tasas de fondos federales se situarán en cero en un futuro cercano.
La economía estadounidense, que durante el segundo trimestre creció a su menor ritmo en los últimos ocho años, probablemente registró un crecimiento negativo durante el tercero, según todas las predicciones, y existen pocas probabilidades de evitar un nuevo retroceso en el cuarto trimestre de 2001. Dos trimestres consecutivos de contracción son los términos que habitualmente definen una recesión económica.
Desde los ataques terroristas al World Trade Center en Nueva York y al Pentágono en Washington, la Fed ha actuado de forma más agresiva que anteriormente. Los mercados de acciones estadounidenses reaccionaron a la baja, aunque con moderación ante un recorte que todos esperaban y la confirmación de lo que todos ya sabían.