| Entrevistas |
|
Raúl de Nordenflycht, Gerente de Minas, CODELCO División Andina
|
|
El Camino a la Cima
|

|
Cuando Raúl de Nordenflycht decidió dedicarse a la minería en vez de a la marina, seguramente no se imaginaba que se enamoraría perdidamente de su profesión, que tendría importantes proyectos a su cargo desde muy joven, que pasaría por Lota, que estudiaría en Francia y que sería premiado por el mejor proyecto minero a escala nacional en dos ocasiones.
La historia de este ejecutivo, que se ha desarrollado prácticamente en su totalidad al interior de División Andina de CODELCO, ha estado marcada por retos. Sin duda, se trata de una meteórica carrera que revela a un hombre orientado a los desafíos, pero sobre todo, apasionado por su profesión…
Instalados en la mesita de reuniones de su oficina de Los Andes, el ejecutivo inicia el relato de su vida en la industria minera remontándose a sus días de estudiante. En general siempre fue un buen alumno y estuvo dando la pelea entre los mejores. Según recuerda: “Di la PAA en Copiapó y saqué el noveno puntaje de la III región, lo que es interesante ya que fue la primera vez que se daba la PAA en reemplazo del Bachillerato y la competencia, al igual que hoy, era muy alta”.
En ese entonces, Raúl quería ser naval pero un amigo minero de su padre lo llevó a cambiar drásticamente esta decisión. Cuenta: “Un día este amigo de mi padre me invitó a visitar una pequeña mina en Copiapó y me llamó mucho la atención las formas de extraer el mineral y lo más atractivo fue cómo poder predecir donde se encontraba”. Así fue como, arriesgándose a algo totalmente nuevo y dejando de lado su sueño de ser marino, postuló a la Escuela de Minas de Copiapó. Posteriormente, completó la carrera de Ingeniero Civil de Minas en la Universidad Técnica del Estado, Sede Santiago (USACH) para luego partir a hacer la memoria a Lota.
El legado de Lota
Con tan solo 23 años, Raúl de Nordenflycht ya se encontraba inserto en la minería del carbón. Desde su punto de vista, una minería donde se crea una hermandad que es difícil de encontrar en otras partes. ¿El motivo? “Tal vez sea porque todos estabamos expuestos a altos riesgos a cada rato”, reflexiona.
Su experiencia en las tierras donde se filmó la hoy tan de moda película Subterra se constituyó en el primero de los muchos retos que vendrían. “Entré como Jefe de Turno el año 74 y al año siguiente era Jefe de Pique Alberto. En 1976 me nombraron Jefe de Proyecto de la Nueva Infraestructura de Minas Arauco, proyecto que consistió en la modernización total de esas minas, tanto en sus métodos de explotación como en sus esquemas administrativos y organizacionales. Luego asumí la Administración General de las Minas de Arauco, tuvimos una gran responsabilidad al incorporar nuevas formas de hacer las cosas, hecho que marca mucho la tendencia de ser seguro en todas tus acciones”.
Estas vivencias se prolongaron hasta 1979, año en que se empezó a hablar del cierre de las minas de carbón. “Todo un fenómeno que nos llevó a buscar nuevos horizontes y nos empezamos a repartir por toda la minería” dice Raúl.
Aparte del tremendo crecimiento personal obtenido durante ese período, Lota entregó a nuestro entrevistado otras dos riquezas que lo acompañan hasta el día de hoy: su “patroncita” con quien tiene dos hijas y amigos con los cuales mantiene fuertes lazos.
Ya en Andina…
Con seis años de experiencia como administrador, Raúl aceptó el cargo de Jefe de Turno de la Mina subterránea de Codelco, Andina. Esto porque desde 1972, año de su última práctica de estudiante realizada en la recién inaugurada Andina, había quedado “flechado” por esta mina. Luego de algunos meses en esa función asumió como Jefe de Proyecto de Extracción de Húmedos, proyecto que según cuenta “nunca pusimos en marcha ya que fue diseñado y construido para controlar contingencias que afortunadamente no ocurrieron”.
Fue a partir del 1982, año de problemas económicos mundiales, que desde su punto de vista, la minería empezó a cambiar su enfoque. “Antes era más una cosa de tonelaje y costos, pero de gestión de negocios, bastante menos. Era una mentalidad muy operativa. En la mina se creó el Departamento de Gestión y me correspondió asumirlo, nos empezamos a meter de lleno con los costos, en la incorporación de nuevas tecnologías, en la gestión de recursos humanos, en los procesos inversionales, etc. Recuerdo que apoyaba también a la Gerencia General de la época en el Comité de Costos Divisional, lo que me dio una visión global del negocio del cobre”. Agrega: “Es increíble como esas “pasadas” por los departamentos de gestión sirven para tener una visión del todo en su conjunto”.
Posteriormente, durante los años 1984 – 85 empezó a operar el proyecto de la mina Sur Sur, tarea para la cual Raúl asumió como Jefe Planificación del Rajo. Nuevamente le correspondió la tarea de formar equipos y, según recuerda: “ahí estábamos como colonos; sentados con un escritorio planificando sobre un glaciar. Fueron además, los años de los primeras computadoras”, recuerda.
Hacia 1987 fue nombrado como Jefe Planificación Mina (subterránea y a cielo abierto) y el año 88 asumió como Superintendente de Ingeniería de Minas.
El año 1989, el ejecutivo se ganó una postulación y partió con su familia a estudiar a Francia un Diploma de Ingeniero Experto en Técnicas Mineras; reciclaje y puesta a punto de todo lo que es la ingeniería de minas. Estando allá le ofrecieron la posibilidad de hacer un Master en Economía Minera, el cual inició y terminó en paralelo al primer diploma.
Al respecto cuenta: “Creo que tomé como 60 horas de francés en Saladillo y con eso me fui. Me bajé del avión sin entender ni cuesco e inmediatamente me metí a un curso intensivo de dos meses, antes de que empezara el año académico. Sin duda lo que más me sirvió de esta experiencia de estar en un país desarrollado fue conocer otras culturas, otras formas de abordar y resolver problemas, en el fondo, es volver con otra visión de las cosas”.
“Para irme, la administración de Andina me apoyó bastante. A mi regreso me aseguraban un lugar en la División, aunque estando en Francia recibí varias invitaciones a integrarme a El Teniente”, dice. Pero a esa altura, Raúl ya tenía más que un lugar seguro en CODELCO. Su gestión realizada durante todos los años anteriores le valió el cargo de Gerente de Proyecto del Tercer Panel. Con respecto de este nuevo desafío comenta “fue una invitación a revisar todo lo existente, era la gran oportunidad de construir una nueva mina incorporando todas las nuevas tecnologías. Y vamos de nuevo formando equipo y dándole carácter de proyecto a un conjunto de iniciativas, transformándolos en obras o en realidades”.
Tan orgulloso se sintió este ingeniero del trabajo realizado, que una vez iniciada su puesta en marcha, lo postuló al Premio Raúl Sáez logrando la distinción del mejor proyecto minero del país del año 1995. “Ese es un gran orgullo para mí porque yo fui el gerente del proyecto de punta a cabo y hasta hoy sigue siendo la Mina Subterránea de menores costos y más altas productividades a escala mundial. Muchas empresas mineras que deben iniciar transformaciones radicales o nuevos proyectos mineros tienen como benchmarking al Tercer Panel de Andina”, cuenta Raúl. A partir de ese momento se empezó a construir toda la expansión de Andina, labor que nuevamente fue postulada al mismo galardón y el cual volvieron a ganar.
Ya en el año 2000, nuestro ejecutivo fue invitado a asumir el cargo de Gerente de Planificación y Desarrollo de la División. Durante esa etapa dirigió la conceptualización del futuro de Andina, que en una primera etapa postuló la optimización de su anterior expansión llevándola desde 64.500 tons/día a las 72.000 toneladas por día. Al cabo de un tiempo dio un gran salto a 150.000 tons/día, como un camino para alcanzar lo que, en su opinión, es la máxima expresión de negocio de este distrito minero: las 300.000 toneladas por día. En esa época también se inició la discusión del nuevo Modelo de Negocios de CODELCO y se creó la estructura de la empresa que actualmente hoy conocemos. De hecho, por este mismo motivo, en el año 2002 su cargo se transformó al de Gerente de Minas, posición que ocupa actualmente.
|
Compromiso y creación de valor
Llegar al lugar donde se encuentra hoy Raúl de Nordenflycht no es tarea fácil. No sólo se requiere de los conocimientos y la experiencia pertinente, sino que también es fundamental una visión global del negocio que permita al ingeniero de hoy adaptarse a la industria. ¿Y cuál es la visión que tiene Raúl al respecto? “Hoy día el negocio minero está globalizado, somos un gran equipo multidisciplinario, en que concurren todas las áreas del saber, todas las especialidades de la ingeniería, de las comunicaciones, de la salud, etc. Y la gracia es saber integrarlos en beneficio del negocio y de todos”.
Comenta, además, que: “La minería de hoy está siempre expectante de nuevas opciones y de un mejor posicionamiento internacional. Durante la última década, en Chile se han hecho inversiones tremendas. Fíjense en la cantidad de mega proyectos de la década de los 90. El gran desafío es entonces, demostrar que este negocio sigue siendo buen negocio, que siga siendo atractivo para sus dueños o accionistas”.
Y al preguntarle qué es lo que a su criterio hace a un buen profesional, responde: “A mí me gusta mucho como esquema de trabajo la orientación al compromiso y la creación de valor. Todo lo demás se puede adquirir y creo que el desarrollo de las personas y la evolución en general apuntan a esto: capacidad para trabajar en equipo y la capacidad para transformar lo difícil en simple. Las cosas simples son las de menor costo, de menores problemas de implementación y operación y de rápidos beneficios”.
Con respecto de otro tema que ha sido relevante en su vida, la docencia, Raúl nos cuenta que: ”Me gusta mucho hacer clases y compartir experiencias, cuando estudiante siempre me ayudé ganando algunos “piticlines” en los liceos y colegios. Después en la USACH durante los años 85 al 87, di la cátedra de Explotación de Minas al último año de Ingeniería Civil de Minas y con orgullo hoy veo a mis ex – alumnos ocupando alto cargos en la industria minera nacional”.
Agrega: “De mis Jefes tengo un gran recuerdo, todos ellos van dejando su sello, he aprendido de todos: unos por lo estratega que han sido, otros por la operación, otros por las relaciones humanas… Todos han sido grandes profesores”.
Y finalmente, para el buen desarrollo del minero, comenta: “Esta pega demanda mucho tiempo, con una dedicación completa, como si el “negocio fuera el propio”. Al principio los turnos, fundamentales para conocer y dominar las operaciones y comprender los procesos y la problemática operacional, luego la planificación y programación minera para, finalmente, la gestión del negocio minero integral, y en cada una de las etapas, el apoyo y entusiasmo de la familia es clave”.
Entrevista Realizada por Andrea Lobos, Periodista de Orica Chile, para la Fundación de Egresados de Minas USACH - UTE, difundida por AreaMinera
FUNDACIÓN DE EGRESADOS DE MINAS USACH - UTE
La Fundación tiene por objeto:
a) Estrechar vínculos entre el Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Santiago de Chile y sus profesionales egresados, incluyendo los provenientes de su antecesora Universidad Técnica del Estado - para honrar a esta casa de estudios y con ello incrementar el prestigio y reconocimiento de estos egresados;
b) Trabajar con sus asociados en un ambiente que genere y potencie espacios de contacto profesional y afectivo;
c) Trabajar para ampliar los horizontes y posibilidades profesionales a sus miembros y personas dependientes de sus miembros corporativos, en el ámbito científico y tecnológico de la industria minera.
Volver
a
Entrevistas
... |