Las actuales condiciones en Estados Unidos de bajas tasas de interés y potenciales presiones inflacionarias son una "tormenta perfecta" para los precios del oro, dijo el miércoles el presidente ejecutivo de Barrick Gold Corp, Greg Wilkins.
Mientras la creciente inflación refuerza el atractivo del oro como una inversión de refugio, usualmente también provoca alzas en las tasa de interés, lo que a su vez enfría la demanda e impulsa al dólar estadounidense. Un dólar más fuerte tiende a presionar hacia la baja al metal dorado.
Pero con la restricción de las condiciones crediticias ante la crisis en el sector de las hipotecas de riesgo de Estados Unidos, la Reserva Federal recortó el martes su tasa de interés de referencia en 50 puntos básicos, a un 4,75 por ciento, lo que disparó los precios del oro a un máximo de 16 meses.
"Lo que tenemos es inflación junto a tasas de interés bajas, y eso no es algo que hayamos visto antes, por lo que pienso que será muy bajista para el dólar (estadounidense) (...) e inversamente bueno para el oro," dijo Wilkins a periodistas en Toronto.
"Pienso que es una tormenta perfecta, para ser muy honesto con usted," agregó.
Aunque el recorte de tasas por parte de la Fed -que sorprendió a los mercados que habían estimado una baja más modesta de 25 puntos básicos- sugirió que el banco central de Estados Unidos está muy preocupado por la economía del país, Wilkins dijo que no le inquietaba el impacto que tendrá sobre la demanda aurífera.
Wilkins enfatizó que la demanda de joyas ha provenido mayormente de países emergentes que han gozado de un fuerte crecimiento económico y que de producirse una desaceleración mundial, ante peor de los casos de que la economía estadounidense entre en recesión, la demanda no se vería afectada significativamente.
"No creo que vaya a socavar el impacto fundamental de lo que las economías emergentes están haciendo," dijo.