El cobre retrocedió el lunes en Londres, tras un aumento en los inventarios del metal rojo y la divulgación de un dato clave sobre la actividad manufacturera de Estados Unidos que no brindó tranquilidad al mercado.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el cobre para entrega en tres meses bajó a 6.800 dólares la tonelada, frente a los 7.000 dólares del cierre del viernes. En Asia, el cobre alcanzó un máximo de dos semanas de 7.075 dólares.
Las existencias del metal, utilizado ampliamente en las industrias de la energía y de la construcción, aumentaron en 300 toneladas, a más de 189.000 toneladas, lo que representa un incremento cercano al 90 por ciento desde julio.
La actividad manufacturera en Estados Unidos disminuyó en noviembre por quinto mes consecutivo, aunque a un ritmo menor al esperado, mostró el lunes un informe del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por su sigla en inglés)
"El ISM es un indicador bastante bueno de la producción industrial en Estados Unidos," dijo David Thurtell, analista de BNP Paribas.
Según estimaciones, Estados Unidos representa cerca del 15 por ciento de la demanda mundial de cobre. China utiliza alrededor del 25 por ciento y muchos analistas esperan que el país asiático compense el declive en la demanda estadounidense.
"La demanda china de petróleo y otras materias primas permanecerá alta, posiblemente lo suficientemente fuerte como para seguir impulsando los precios de las materias primas en forma sostenida," dijo Morgan Stanley en una nota.