El sismo de 6,7 grados que experimentó Antofagasta la madrugada del domingo significó mermas productivas por US$ 13 millones para BHP Billiton.
Por varias horas estuvieron detenidas las principales faenas de la minería de cobre en el país, luego que una réplica -que alcanzó los 6,7 grados en la escala de Richter- del terremoto del 14 de noviembre en Tocopilla, volvió a interrumpir el suministro eléctrico en la zona.
La caída del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), que abastece las regiones de Arica, Parinacota y Antofagasta afecta a gran parte de la actividad minera del país, dado que en esa zona se concentra cerca del 67% de la producción nacional de cobre. Cada hora que esas regiones carecen de suministro eléctrico implica que las empresas dejan de producir el equivalente a ventas por unos
US$ 3 millones.
De hecho, la mayor mina de cobre del mundo, Escondida -controlada por la angloaustraliana BHP Billiton- sufrió el domingo la interrupción de sus operaciones por unas doce horas, luego de la réplica.
Escondida produce más de 1,3 millón de cobre fino anuales por lo que por cada hora de producción equivale a más de US$ 960 mil, considerando un precio del cobre de US$ 2,8 por libra, mientras que paralizar medio día las faenas implicará para la firma mermas productivas estimadas en unos
US$ 11,5 millones.
BHP también es dueña de Spence y Cerro Colorado, faenas donde el suministro eléctrico se vio suspendido por casi 15 horas y 17 horas respectivamente. Esos yacimientos aportan más de 250 mil toneladas de cobre fino adicionales.
Con ello, todas las mineras ligadas a BHP habrían dejado de producir el equivalente a unos US$ 13 millones durante las más de doce horas en las que no contaron con energía el domingo, hasta el completo reestablecimiento del suministro.
En un comunicado la angloaustraliana informó que “las pérdidas de producción en cada una de las faenas están siendo aún evaluadas”.
Para el terremoto de noviembre BHP reportó que sólo en Escondida dejó de de producir 5.300 toneladas en los días que le tomó reestablecer totalmente el abastecimiento eléctrico, lo que implicó mermas por unos US$ 34 millones.
Codelco Norte
En Codelco Norte, por su parte, la compañía informó que el corte de luz que se prolongó por poco más de una hora, por lo que los efectos productivos por la falta de abastecimiento eléctrico no fueron significativos. “El corte de luz en Calama y Chuquicamata, afectó la producción levemente. No hubo daños a las personas ni a los equipos”, indicó la compañía.
Para Codelco Norte -donde funcionan los yacimientos Chuquicamata, Radomiro Tomic y Línea Sur- dejar de producir por una hora implica ventas equivalentes a unos US$ 700 mil.