| Raúl Campusano |
|
Por Raúl F. Campusano
|
|
Apec 2004: Oportunidad Histórica o Nueva Posibilidad Desaprovechada
|

|
Durante todo el año 2004, Chile será anfitrión de las actividades del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC). Se abre así una oportunidad histórica de participación y protagonismo regional desconocida por Chile hasta la fecha. En efecto, como ha señalado Mario I. Artaza, el año APEC Chile 2004 será el evento internacional de mayor envergadura jamás organizado en nuestro país.
Por primera vez en nuestra historia, durante la Cumbre Informal de líderes económicos APEC, los líderes de tres potencias nucleares, de tres miembros del G-8, de siete integrantes de ASEAN y de tres miembros del Grupo de Río, entre otras Economías APEC, estarán reunidos para discutir los avances que esta organización multilateral de cooperación habrá cumplido, en el umbral de su ambiciosa meta para reducir las barreras del comercio y la inversión para un mercado compuesto por más de un tercio de la población total de nuestro planeta.
Como se ha señalado anteriormente en estas páginas la región Asia-Pacífico es la más dinámica del planeta desde la perspectiva de su crecimiento económico, apertura de mercados, desarrollo de la minería y avances en libre comercio. No parece caber dudas respecto de la importancia y potencialidades que para Chile representa su participación protagónica en esta región. La región representó en el año 2000 el 54.3% de las ventas al exterior de Chile.
Ahora bien, ser anfitriones APEC el año 2004 no es solo una oportunidad y un honor, sino que también es una responsabilidad, la que si no es asumida como corresponde, puede transformar ese año no solo en otra oportunidad desaprovechada, sino también en descrédito como país.
No teniendo en nuestra experiencia nacional eventos de la magnitud del señalado, todo indica que su preparación debe transformarse en un esfuerzo país y en una prioridad nacional. Entre los múltiples aspectos que deben considerarse, destacan los siguientes ámbitos generales:
Aspectos presupuestarios.
Recursos humanos.
Aspectos logísticos.
Materias substantivas que se desea presentar y discutir.
Sin embargo, a dos años del 2004, ninguno de los ámbitos señalados parece estar siendo abordado en forma adecuada. Debe considerarse que la experiencia comparada muestra a otras Economías de APEC, que prepararon una situación similar con al menos tres años de antelación. Y efectivamente, son tantos los aspectos que deben tomarse en cuenta que dos años sean tal vez el plazo mínimo para organizar los eventos del año 2004.
En relación con aspectos presupuestarios, todo parece mostrar que los recursos normales de los ministerios y demás servicios públicos son absolutamente insuficientes para financiar los gastos fundamentales del año 2004. Como ha señalado Artaza, si utilizamos como ejemplo los montos financieros que han requerido para enfrentar este desafío nacional en términos logísticos, de infraestructura, personal, alimentación y transporte, entre otros costos fijos, los gobiernos de Nueva Zelandia (Año APEC 1999), Brunei Darussalam (2000) y la república Popular China (2001), estamos hablando de un cifra en el rango de los US $ 15 a US $ 27 millones.
En relación con recursos humanos, éste es tal vez el aspecto de mayor debilidad. A pesar del espíritu, entusiasmo y enorme esfuerzo de los dos funcionarios de Cancillería en Santiago y del funcionario de Cancillería en Singapur, ciertamente la dotación es insuficiente para enfrentar el trabajo. Si se observa la situación en otros ministerios y servicios públicos la situación es aún más desoladora. En la mayoría de los casos, la reunión del 2004 y en general APEC simplemente no es un tema. En otros casos, existe un funcionario aislado que trabaja y se esfuerza mas bien por motivación propia que por una decisión y política institucional. Por otra parte, la apertura al sector privado (sector empresarial, académico, sociedad civil y público en general) es mínima y casi inexistente. De hecho, la mayoría de los ciudadanos no sospecha que Chile será anfitrión de APEC el año 2004. No hay difusión y no parece haber planes concretos hacia delante.
En relación con aspectos logísticos, la realidad de nuestro país deja mucho que desear. Simplemente, Chile no está preparado hoy para recibir y atender a todas las personas que vendrán el año 2004. Se habla de al menos 4 ciudades que deben prepararse para desarrollar eventos asociados.
En relación con materias substantivas que se desea presentar y discutir, parece evidente que ésta es una gran oportunidad para influir en la agenda APEC y para mostrar al país y desarrollar oportunidades de negocios, cooperación, intercambios, etc. Por otra parte, no pareciera ser aconsejable dispersar el esfuerzo en muchas materias y sectores. Por el contrario, pereciera adecuado focalizar en dos o tres temas y desarrollarlos consistentemente.
Uno de esos temas puede ser la minería. Existen diversas razones para ello, entre otras las siguientes:
Es un sector en el que somos líderes mundiales y tenemos mucho que mostrar, desde nuestros proyectos con tecnologías de punta a nuestros recursos humanos de primer nivel y que pueden desempeñarse exitosamente en otros entornos, hasta nuestros problemas ambientales y sociales y cómo estamos enfrentándolos y resolviéndolos.
El trabajo del sector minero en APEC data del ingreso de Chile a la organización y se consolida el año 1996, con la creación del Grupo Experto en Minería, Exploración y Desarrollo Energético, GEMEED-APEC. Cómo se sabe, es el único grupo experto de APEC cuya secretaría y presidencia están radicadas en Chile. Más aún, desde su creación, el Grupo ha organizado y realizado exitosamente reuniones plenarias anuales a ambos lados del Océano Pacífico, como también talleres internacionales de cooperación ambiental y otros. También ha llevado a efecto reuniones virtuales y publicado varios textos. GEMEED es bien conocido en el sector minero de las Economías de APEC y cuenta con una red de delegados, contactos, colaboradores y amigos ya consolidada.
El sector minero de Chile tiene la voluntad de participar activamente en las actividades del año 2004. Así lo demostró el Taller de Planificación estratégica de GEMEED realizado recientemente en las premisas del CIMM, en que la presencia de la Subsecretaria sectorial, de los tres jefes de Servicio del sector, del Gerente General del Consejo Minero, de un alto representante de SONAMI, del Presidente del Instituto de Ingenieros de Minas, y de otras autoridades y representantes del sector público y privado, dan testimonio del compromiso del sector con la región Asia-Pacífico.
Estamos a tiempo para enfrentar exitosamente el desafío del 2004, pero debemos lograr que el país en su conjunto asuma este desafío y oportunidad y ponernos a trabajar ya.
Por Raúl F. Campusano.
Envie su comentario al Columnista en: rfcampus@ingeder.com
|
(1) Artaza, Mario I. Chile en APEC: Aprovechando lo mejor de la Globalización. Documento de trabajo, Singapur, 2001. (2) El Futuro de la Minería se Encuentra en la Región Asia-Pacifico. Columna de Areaminera. (3) Artaza, op. cit.
Raúl F. Campusano. Abogado de la Universidad de Chile; Master en Derecho, Universidad de Leiden, Holanda; Master of Arts, Universidad de Notre Dame, Estados Unidos; es Profesor de derecho internacional, ambiental y minero; Socio del Estudio de abogados y consultores INGEDER Consultores Limitada y Gerente de GEMEED-APEC. En su actividad profesional lo vemos destacado como: Consultor de empresas mineras, servicios públicos mineros, UNICEF, Friedrich Naumann Stiftung, CONAMA, etc. Tiene numerosas publicaciones en materias jurídicas internacionales, mineras, ambientales y de comercio internacional. También es Miembro de la Cámara de Comercio Japonesa, Colegio de Abogados, Corporación Cultural Chileno-Holandesa, etc. lo que le ha dado la oportunidad de haber vivido, trabajado o visitado más 50 países en los cinco continentes.
Volver
a
Raúl Campusano
... |