| Raúl Campusano |
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Por Raúl F. Campusano
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La Tragedia de Estados Unidos es la Tragedia de Todos, la Solidaridad y la Confianza es la Victoria de Todos
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El impacto de las imágenes vistas en televisión y en periódicos se encuentra presente aún y con toda su devastadora fuerza en la mente de todos. A días de la tragedia y crimen, ya ha habido tiempo para vivir emociones de sorpresa, incredulidad, espanto, indignación, depresión y dolor. También ha habido tiempo para reflexionar, imaginar y especular razones y consecuencias.
Muchos han sido los que se han comunicado con familiares, amigos y conocidos en Estados Unidos y han expresado su interés, preocupación y solidaridad. De pronto, nos percatamos lo cerca que se encuentra Estados Unidos de nosotros, la cantidad de conocidos, amigos y parientes que tenemos en ese país. También nos percatamos de los numerosos lazos comerciales que nos unen y observamos que aquellos con quienes trabajamos nos importan. En efecto, la presencia de compañías mineras en Chile, la relación con empresas norteamericanas, con funcionarios y autoridades de gobierno, con asociaciones de empresas, con organizaciones no gubernamentales y con académicos e investigadores, demuestran una relación estrecha, diversa y creciente. La tragedia del martes 11 de septiembre demuestra que adicionalmente, esas personas nos importan como tales.
Desde la perspectiva acotada de nuestro sector, sea que se trate de una negociación comercial privada, discusión sobre aranceles de entrada del cobre, posiciones conjuntas o contrapuestas en relación con la negociación de un tratado internacional de contenido comercial o ambiental, hemos descubierto que el interlocutor americano nos importa. Nos importa el o ella y su familia y sus amigos y su entorno. Qué significa esto? Qué forma de asociación cultural se ha ido gestando sin que nos percatáramos hasta este momento intenso y difícil? Y en definitiva, qué es todo este agregado de relaciones de distinta naturaleza que promueve el intercambio de personas, servicios y bienes entre ambos países, sino una manifestación de confianza?
Para invertir, construir, emprender, contratar, visitar y relacionarse se requiere primeramente confianza. Es esa confianza precisamente la que se ha ido construyendo a lo largo de los años y que da cuenta del creciente bienestar que tenemos. Confianza en que la inversión se llevará a cabo, que la construcción se hará, que el emprendimiento comenzará, que los contratos se firmarán y cumplirán, que las visitas tendrán lugar y que la relación se materializará. Confianza.
Los ataques a las torres gemelas de Manhattan buscaban destruir la confianza. En efecto, su fin último y más devastador era acabar con la confianza de los ciudadanos en su entorno. Acabar con la confianza de vivir seguros, de confiar en sus vecinos, de tomar un avión, de caminar por la calle. Acabar con la confianza en los extranjeros, en los distintos, en los que viven lejos, en los que hablan otra lengua o profesan otras creencias. Acabar con la confianza en la cotidianidad, en ir al trabajo, mandar a los niños al colegio, visitar un lugar público y caminar despreocupadamente por la calle.
Terrorismo es terror y el terror destruye la confianza. Ciudadanos asustados probablemente construirán un mundo miserable, desconfiado y pobre. Tengo la sospecha que la victoria frente a este enemigo frío no se encuentra en la guerra o la venganza, sino en la confianza, en mostrar que sus acciones no destruyen nuestra fe en la vida y nuestra confianza en los demás.
Sospecho que cada chileno que ha llamado, escrito o se ha preocupado por alguien en Estados Unidos, ha cooperado en construir confianza. Sospecho que cada persona que sale a la calle y continua su vida en forma normal, está declarando su confianza en la gente y su rechazo a vivir en el terror que inmoviliza y congela.
Este es un tiempo doloroso y estos días son para vivir el dolor, pero no son tiempos de derrota. Pienso que la solidaridad expresada a los que sufren y temen y la confianza en los otros y en la vida cotidiana es la victoria de todos y la derrota de los que planificaron y ejecutaron el crimen del 11 de septiembre.
Por Raúl F. Campusano.
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Raúl F. Campusano. Abogado de la Universidad de Chile; Master en Derecho, Universidad de Leiden, Holanda; Master of Arts, Universidad de Notre Dame, Estados Unidos; es Profesor de derecho internacional, ambiental y minero; Socio del Estudio de abogados y consultores INGEDER Consultores Limitada y Gerente de GEMEED-APEC. En su actividad profesional lo vemos destacado como: Consultor de empresas mineras, servicios públicos mineros, UNICEF, Friedrich Naumann Stiftung, CONAMA, etc. Tiene numerosas publicaciones en materias jurídicas internacionales, mineras, ambientales y de comercio internacional. También es Miembro de la Cámara de Comercio Japonesa, Colegio de Abogados, Corporación Cultural Chileno-Holandesa, etc. lo que le ha dado la oportunidad de haber vivido, trabajado o visitado más 50 países en los cinco continentes.
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