En el aniversario de la Bolsa de Metales de Londres, el máximo ejecutivo de Phelps Dodge realizó importantes reflexiones y comentarios respecto al presente y futuro de la Industria Minera a nivel mundial, planteando las oportunidades y desafíos que permitirán al sector minero mirar el futuro
Algunos de los párrafos más interesantes que presentó el Sr Steven Whisler se indican a continuación
"¿Dónde están los tomadores de riesgos hoy en día? No estoy tan seguro. Entre los productores, algunas compañías han dado la espalda a la exploración porque – ustedes ya lo adivinaron – creen que es demasiado “arriesgado”. Para evitar ese riesgo, se han concentrado en las adquisiciones, tratando de comprar propiedades ya probadas. Este puede ser el equivalente en nuestra industria de los ambientalistas que nos dicen que no quieren más cobre, aluminio o carbón, sólo quieren más electricidad.
Pero hay una ironía ahí. Cuando se lleva al exceso, hasta jugar a la segura puede ser peligroso. Al no tomar riesgos – sea de exploración, tecnología, desafíos ambientales o geopolítica – no queda nada por hacer sino seguir rebanando el mismo pastel.
Esta dependencia – esta adicción – las cosas seguras en el corto plazo es una receta para el fracaso a largo plazo. Es posible que jugar a la segura nos lleve hasta el mismo cementerio. Una industria de metales demasiado cautelosa podría socavar su futuro evitando la toma de riesgos empresariales.
Fue cierto en el pasado, y es cierto hoy. Para crear nuevos valores, tenemos que tomar riesgos calculados. Eso no significa ser imprudente. Ciertamente no significa seguir los pasos de aquellos que terminaron acompañados de una amenazadora forma de metal ... rejas de metal. Pero sí significa superar el miedo y un estado apático de la mente, y sí significa dirigir con visión y coraje.
No será fácil. Debido a la tecnología de la información, habrá pocos nuevos proyectos mineros pioneros que generen una rentabilidad exagerada. El potencial de la utilidad será más modesto, con un riesgo teóricamente más alto. Tendremos que trabajar dentro de esos límites, que a veces se exacerbarán por la caída de precios de nuestros commodities. Pero nuestro desafío central es claro. Es tomar el riesgo de encontrar y desarrollar nuevos yacimientos y hacerlo con la convicción de que tendremos márgenes de error mucho más bajos.
En muchos aspectos, la década de 1990 fue fácil para la industria minera. Los precios de los commodities y los flujos de caja fueron buenos, y varias propiedades no desarrolladas que se descubrieron hace una o dos décadas se habían guardado y estaban fácilmente disponibles. Mirando hacia atrás, fue una época en que se redujeron los riesgos geopolíticos y varios países hicieron que fuese más fácil realizar negocios.
Con el fin de asegurar nuestro futuro, debemos reconocer que en la primera parte del Siglo 21 no será tan fácil. Encontraremos riesgos – en toda forma – muchos mayores de los que experimentamos durante los últimos 30 años.
Para enfrentar dichos desafíos, necesitaremos re-descubrir nuestras propias raíces como una industria. Tendremos que reconocer nuevamente que estamos en un negocio que es inherentemente riesgoso, un negocio en que el ser tímido es una receta – no para sobrevivir – sino para extinguirse.
Necesitamos atrevernos nuevamente, posicionar nuestra industria de manera positiva.
Necesitamos atraer nuevos talentos como también un nuevo capital de inversión y recursos atractivos.
Piensen en todos los descubrimientos, todos los inventos, todas las exploraciones y todas las grandes obras maestras que nunca habrían sucedido si no se hubiesen aceptado los riesgos. El riesgo siempre ha sido el pago al contado para una recompensa... desde el primer hombre que caminó en la luna – hasta el primer hombre que comió una ostra".
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