Sin duda, existe un consenso en cuanto que la educación debiera ser la prioridad-país del gobierno entrante y, seguramente, de muchos otros que vendrán más adelante. Sin dejar de lado esta premisa, la A.I.A. ha estimado necesario plantear públicamente algunas prioridades, que desde el punto de vista del sector productivo regional, es necesario que guíen las acciones del nuevo gobierno que está próximo a asumir, con el objetivo mayor de asegurar el desarrollo sustentable para la región.
Estas prioridades son las siguientes:
1. Reimpulsar la desaparecida mesa nacional del Cluster Minero, dándole un rango fundamental en la estrategia de desarrollo del sector minero del país. Ello involucra designar una dirección ejecutiva, presupuesto, equipo de trabajo y diseñar e implementar una estrategia para la maduración y consolidación del Cluster Minero con centro en el Norte del país.
2. Asegurar el abastecimiento de energía en forma estable, oportuna y permanente en el Sistema Integrado del Norte Grande. Esto implica evaluar las distintas alternativas que se han propuesto, desde el anillo energético con los países vecinos hasta el desarrollo de plantas nucleares y generar las condiciones para que el sector privado realice las inversiones que se requieren, con el objeto de implementar la solución óptima desde el punto de la sustentabilidad para el Norte de Chile.
3. Garantizar la estabilidad en las reglas del juego para las inversiones en el sector minero. Para ello deben darse señales claras de confianza y credibilidad, despejando las dudas que entorpezcan la materialización de futuras inversiones en el sector.
4. Generar un marco regulatorio que ofrezca espacios de crecimiento y consolidación para las pequeñas y microempresas. Ello significa definir una normativa más flexible en lo laboral y tributario para las MyPEs, como asimismo, redefinir algunas políticas de apoyo para el sector, tales como la franquicia tributaria de capacitación, enfocándola especialmente en las pequeñas y micro empresas, y los instrumentos de apoyo empresarial de CORFO, reconociendo en estos las especificidades y necesidades propias de las empresas regionales.
5. Asegurar una mayor captación de los recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad en la regiones productoras mineras. Ello significa asignar los recursos de acuerdo con el aporte que hacen las regiones a este fondo, ampliando las posibilidades de uso para hacerlo adaptativo a las necesidades específicas de la región, de acuerdo con las decisiones y prioridades que en la misma región se definan.