“Chile Exporta Minería” es el lema que da rostro a las oportunidades generadas en los acuerdos internacionales firmados por Chile, sobre integración y cooperación en temas de interés común relativos a la minería. Y es, precisamente, con nuestros vecinos trasandinos con quienes hemos fortalecido –en el marco de la integración física y económica- acuerdos en materias migratorias, aduaneras, eléctricas, gasíferas, y por su puesto, mineras.
En este marco nace el Tratado Minero Chileno Argentino, como instrumento de apoyo a esta actividad tanto en sus áreas productivas como en la de generación de tecnologías extractivas y procesamiento de última generación, estándares de calidad y protección al medio ambiente.
Argentina representa un gran aliado en la tarea de promover el cobre como un producto útil en el futuro del hombre. En el último decenio ha mostrado un importante crecimiento en el sector traducido en sus más de 170 mil toneladas de cobre producidas al año, más de 50 elementos no metálicos en explotación y casi mil millones de dólares generados sólo por actividad minera.
Además, para nuestro país el tratado significa un aporte sustancial a su economía. El Presidente Ricardo Lagos, lo resumió claramente al afirmar que “el acuerdo bilateral supone para Chile, en los próximos 10 años de explotación de yacimientos de oro, cobre y plata en sectores fronterizos, cifras que superarían los 6 mil millones de dólares, con el consecuente desarrollo de los servicios, la infraestructura vial y portuaria y de acceso a fuentes hídricas”.
En julio del 2001 dimos un paso adelante en la implementación del Tratado Minero con Argentina, con la constitución de la Comisión Administradora, integrada en representación de Chile por los subsecretarios de Minería y Relaciones Exteriores; y por Argentina con los subsecretarios de Minería e Integración Americana y MERCOSUR. Entre sus principales funciones, esta Comisión debe velar por la ejecución de los acuerdos, el desarrollo de acciones para la suscripción de Protocolos Adicionales Específicos para negocios mineros que así lo requieran y, hacer recomendaciones a los organismos competentes sobre conflictos que puedan surgir en la aplicación del Tratado.
En su primera reunión, la Comisión aprobó su reglamento de funcionamiento, publicado en el Diario Oficial el 17 de septiembre último, de modo de darle mayor formalidad y publicidad para que las empresas interesadas en desarrollar negocios mineros bajo el amparo de este Tratado tuvieran acceso a toda la información.
Adicionalmente la Comisión acordó crear una Secretaría Ejecutiva, que funcione como ventanilla única para todo lo relativo al Tratado, teniendo como sede las Subsecretarías de Minería de ambos países. Actualmente nos encontramos trabajando -en conjunto con las empresas propietarias del yacimiento de oro Pascua-Lama y, El Pachón, de cobre- en la adecuación de los protocolos, pues con la entrada en vigencia del Tratado se están desarrollando nuevas materias, que antes eran tratadas de distinta forma por la legislación interna de ambos países, como son: los acuerdos aduaneros, tributarios, migratorios, de servidumbres mineras, trato nacional, etcétera.
Asimismo, durante el último año pequeños mineros chilenos han manifestado su interés por trabajar en conjunto con pequeños mineros argentinos para explotar yacimientos ubicados cerca de la frontera. Así recientemente se posibilitó la apertura de un paso fronterizo temporal en la Tercera Región de Chile, donde don Héctor Páez, pequeño productor minero chileno se asoció con un par trasandino para explotar yacimientos en conjunto.
Los avances en materia minera fronteriza y el interés por expandir las acciones de este Tratado, son razones suficientes para que el próximo 18 de octubre los integrantes de la Comisión Administradora del Tratado nos juntemos en Santiago, para llevar a cabo la II Reunión Oficial, con miras a concretar temas pendientes y potenciar nuevas acciones que expresen la voluntad conjunta para desarrollar aún más los negocios mineros binacionales.