La incorporación plena del territorio a la práctica y la teoría del desarrollo ha sido una de las principales transformaciones del pensamiento y el quehacer económico de las últimas décadas y una pieza clave para que el desarrollo sea hoy más que desarrollo económico. Esta incorporación ha ido adquiriendo aún más relevancia en estos instantes; en la medida que avance el proceso de globalización aumenta su importancia conceptual, estratégica y operativa del territorio.
El papel del territorio ha ido unido a la visión tradicional sobre su ordenamiento, como enfoque estrictamente urbanístico de planificación, asignación y racionalización de usos, en favor de la organización del territorio mismo, como óptica mucho más rica y amplia en la que toman peso; junto a estos factores, aparecen otros de carácter social, económico, geográfico, medioambiental, demográfico e institucional.
Con ello, quiero decir, que la noción de equilibrio territorial ha pasado a ocupar una posición estratégica en el diseño, en este caso, de un desarrollo regional sustentable en el largo plazo.
Una idea y un objetivo de equilibrio que obliga a pensar en clave de gestión integral del territorio y que tiene una serie de impactos directos, a mi juicio y en relación al "cluster" en:
1. Infraestructura
Vista como un relevante instrumento para la promoción del desarrollo y factor de competitividad socio-económica, vital para:
- Accesabilidad.
- Movilidad de personas, productos y servicios.
- Comunicaciones.
- Potenciamiento del papel de las grandes infraestructuras de desarrollo (puertos, aeropuertos, parques tecnológicos, recreación, ......).
- Incremento de la importancia de carreteras y de ferrocarril.
- Fomentar tendencias de comunicación y transporte que no sean radiales con relación a un centro propio......
2. Oportunidades de negocios
Demás está decir lo importante de este punto y lo relevante que se presenta para el próximo quinquenio en la II Región.
Se esperan inversiones superiores a los 5 mil millones de dólares, lo cual requiere de una atmósfera proclive también a desarrollar las micro y pequeñas empresas, tanto de por sí - flexibilidad y adaptación por soler ser los más idóneos para rentabilizar los recursos propios, .....- como por su capacidad para conformar en el mediano y largo plazo un tejido empresarial válido para asentar un desarrollo sostenido. Fomentar iniciativas emprendedoras más modestas.
3. Desarrollo de las habilidades innatas
Los llamados intangibles, la Real Academia define este término como "que no debe o no puede tocarse". En este segundo sentido, hago mención a un ámbito de trabajo del desarrollo local en que se enmarca una extensa gama de programas y actuaciones caracterizadas por afectar a parámetros y elementos que, precisamente, no pueden tocarse, por más que se tenga una incidencia directa en el grado y en la capacidad de desarrollo de las sociedades.
En el caso de la II Región y del punto de vista de una estrategia de desarrollo local, es la concertación social, es decir, la mayor o menor inclinación de los agentes socio-económicos - sindicatos, organizaciones empresariales, ONG's, autoridades, en una primera instancia, y otros actores cívicos y sociales, en una fase posterior - al diálogo, a la búsqueda de puntos de encuentro y a la puesta en marcha de actuaciones concertadas que apunten al beneficio socio-económico del territorio y consoliden una propia estrategia de desarrollo, llegando a acuerdos al respecto con los representantes institucionales y los gobiernos locales.
Debemos sumar a estas grandes iniciativas: el consenso social -comunidad, empresas-, visión estratégica, participación ciudadana, transparencia y profundización en la toma de decisiones, generar espíritu innovador, creativo, emprendedor y capacidad de inventiva, perspectiva generacional, desarrollo local y género.
Sin duda, el tema apasiona y obviamente nuestras autoridades locales están pensando en esta perspectiva, ahora hay que verlo "en terreno" y prestar la máxima colaboración.