En el último tiempo la Dirigencia Sindical se ha visto sometida a grandes desafíos, no sólo relacionado con los incumplimientos de Contratos Colectivos y la férrea defensa de nuestros derechos constitucionales, sino que también con el nacimiento de nuevas organizaciones sindicales que nacen al alero de intereses personalistas y la incompetencia de su directiva para lograr ser dirigentes de organizaciones ya estructuradas y con tradición histórica.
Como presidenta de la Zonal Chuquicamata, considero que los hechos enumerados responden a la cultura individualista en la que estamos inmersos y, que en el mejor de los casos, nos lleva a mirar sólo por intereses de un grupo restringido de representados. Esta tendencia es fácil de identificar y pareciera ser la tónica de las negociaciones entre los gremios y la empresas o el Estado, lo difícil es encontrar soluciones a esta coyuntura social.
Como trabajadores estamos expuestos constantemente a los atropellos a nuestros derechos, en mayor o menor medida, son muchos los empresarios que buscan reducir sus costos de producción a través del desconocimiento de los acuerdos pactados con sus empleados. Si bien nos encontramos en un rango aceptable de nivel laboral, comparado con otros países latinoamericanos, aún hay mucho trabajo por hacer.
En Codelco Norte el escenario varía un poco., ya que no sólo debemos preocuparnos de que se cumpla el Contrato Colectivo, sino que también debemos asumir un rol orientador frente a nuestros representados, que les entregue las herramientas necesarias para orientarlos en los diversos cambios que se efectúan producto de la implementación de esta nueva División.
El Proyecto Común de Empresa es otra de las variantes que nos entrega un nuevo escenario. Soy una convencida que con el tiempo esta será la manera en que las nuevas empresas comenzaran a hacer negocios, entendiendo que sus trabajadores también pueden ser partícipes del progreso de su empresa y que pueden contribuir a la concreción de importantes proyectos, ya que dejan de ser únicamente entes productores.
Como decía anteriormente, con las características de nuestra sociedad es fundamental revitalizar las organizaciones sindicales, estas deben ser actores protagonistas de los cambios sociales que enfrentamos. Son muchas las materias en las que tenemos algo que opinar y debemos ser considerados por otros estamentos sociales, tanto parlamentarios como gubernamentales.
Asimismo, los noveles dirigentes deben entender que con todo el proceso de expansión que vive nuestro país, las organizaciones sindicales deben actuar con altura de miras, ya que en la actualidad no sólo deben resolver conflictos internos, sino que también lidiar con grandes transnacionales para lo que necesitan del consenso y la unión necesaria que les permita tener ideas claras y concretas a la hora de negociar.
El mundo sindical tiene mucho camino por recorrer y nuevos retos que enfrentar, de los trabajadores dependerá que estos desafíos se conviertan en oportunidades que nos haga crecer como trabajadores y como personas.