Codelco Chile tiene importantes centros mineros: Como El Teniente, Andina, Chuquicamata, Radomiro Tomic y El Salvador; y en cada una de ellas tiene un costo directo en la explotación del cobre. Radomiro Tomic, es la división que tiene más bajo costo de extracción, 32 centavos de dólar por libra de metal, sin considerar los costos de administración y financieros. Después, vienen las restantes que fluctúan entre los 40 y 50 centavos de dólar la libra y, finalmente, la que tiene el costo más alto es la división de El Salvador, que llega a los 69,2 centavos de dólar la libra, de acuerdo a la última información entregada.
Ahora bien, si a este costo, le agregamos los costos financieros y de administración, la cifra supera el dólar por libra de cobre total. Como consecuencia de lo anterior, El Salvador arrojó en el año 2002, pérdidas por 33 millones de dólares.
Ante este escenario, se ha planteado la necesidad de que la división tome decisiones radicales para aminorar las pérdidas en los próximos años. Los estudios - que se han hecho para mejorar la situación deficitaria de esta división - conducen a que se deberán bajar drásticamente los costos y dar a conocer cuál será la organización que esta división tendrá en el futuro.
Aquí cabe una pregunta ¿ qué ocurrirá con los servicios generales que hoy tiene esta división y que hoy son utilizados por los trabajadores, sus familias y sus hijos, como por ejemplo, la atención de salud, la educación y las viviendas del campamento.?
Conocido es el hecho de que los costos de ésta división se elevan por la baja ley de cabeza de mineral explotado. Este problema de reservas no es fácil de solucionar y, por lo tanto, la situación debe ser analizada acuciosamente, ampliando los planes de exploración en el sector.
A esta altura, y ante este incierto futuro, se ha planteado que las medidas de reducción de costos son fundamentales para darle sobrevivencia y continuidad a la división El Salvador. Por el contrario, de no hacerse nada y mantener la actual situación, las pérdidas podrían superar los 50 millones de dólares anuales y eso es intolerable e imposible de mantener, por lo que se arriesgaría a un cierre total de la división.
En cuanto a las eventuales soluciones propuestas, éstas pasarían, en principio, por la reducción de personal, los que deberían ser reubicados, en lo posible, en otros futuros proyectos de Codelco; o desarrollar programas de reconversión laboral. Igualmente se programaría, el traslado de las familias a ciudades donde puedan desarrollar planes de viviendas incertados en los servicios locales de Educación y de Salud.
No cabe duda, ciertamente, que un plan de desarrollo para la división El Salvador, por cierto, debe incluir fuertes recursos para explorar a una mayor distancia, lo que significa que debe estudiarse en el más breve plazo las posibilidades de explotación de Damiana y San Antonio. Si bien es cierto los antecedentes que hoy día se conocen demostrarían que no mejorarían significativamente la calidad del mineral, si pueden dar una expectativa de mayor duración a las reservas.
Recomendable es, entones, que yacimientos, tanto de cobre, plata y oro que están más cerca de la cordillera, puedan ser evaluados o, en asociación con privados, pueden ser un buen escenario para darle solidez a este Complejo Minero Metalúrgico de El Salvador, que en Potrerillos tiene una fundición y refinería – con tecnología de última generación - y que puede seguir produciendo con costos muy bajos.
Se puede deducir entonces que el 2003 es fundamental para el futuro de ésta división de Codelco Chile y, por lo mismo, se hace necesario que dirigentes de los trabajadores y ejecutivos de la empresa logren consensuar las medidas urgentes para asegurar la continuidad técnica y económica de la división El Salvador, porque estamos frente a los plazos vencidos.