Desde su inicio, el Gobierno del Presidente Ricardo Lagos ha impulsado iniciativas que incorporan innovación tecnológica y biotecnológica al desarrollo nacional. En un mundo cada vez más globalizado, competitivo y exigente resulta un imperativo para las economías emergentes -como la nuestra- ser cada vez más eficientes y al mismo tiempo respetuosos con el medioambiente.
Este es el contexto en que el Presidente impulsó la iniciativa Genoma Chile, en cuyo capítulo minero se encomendó a Codelco que constituyese una empresa que incorporase los últimos avances en biotecnología para procesos en biominería. Estos conceptos que pudieran resultar difíciles de entender, son esenciales para mantener a la industria chilena del cobre con ventajas competitivas y como la más eficiente y que produce a más bajos costos en el mundo. Asimismo, estas aplicaciones son también una oportunidad para que la tecnología chilena siga siendo considerada como una de las más avanzadas a nivel mundial en el desarrollo de procesos productivos de cobre.
La decisión de gestionar esta iniciativa a través de una asociación público-privada nació del convencimiento de que la unión de fuerzas de ambos actores era la manera más eficiente para focalizar los conocimientos científicos en temas de gran significación para el desarrollo del país.
Es así como Codelco se unió a Nippon Mining & Metals, de Japón, y entre ambas formaron BioSigma S.A., que inició sus actividades en julio del año pasado. Esta nueva empresa se ha enfocado en desarrollar productos desde tecnologías relativamente simples para optimizar procesos, hasta tecnologías más complejas tales como la identificación, caracterización y la clonación de proteínas y bacterias usadas en biominería. Un especial énfasis ha tenido, naturalmente, el desarrollo de tecnologías ambientalmente sustentables para minerales de baja ley y metales reciclados.
Los resultados obtenidos en este primer año de vida de BioSigma confirman que estamos frente a una iniciativa que abre inmensas posibilidades de materializar la transformación de la industria minera en el largo plazo.
Sin embargo, también estamos conscientes de que la aplicación industrial de estos desarrollos científicos ha sido lenta, aunque en la dirección correcta. Prueba de ello es que el pasado 2 de septiembre BioSigma, en conjunto con la Universidad de Chile, inauguró el primer laboratorio de Bioinformática y Matemática del Genoma en el país.
La inauguración de este primer laboratorio es un ejemplo de lo que buscamos construir. Este es el camino para nuestra minería, una minería que se integra plenamente al proceso de desarrollo de Chile, una minería que amplia sus horizontes agregando valor y aportando con decisión al crecimiento de las regiones y el país.