Mucho se habla sobre liderazgo y también mucho se invierte en recursos para adquirirlo. Es que la empresa actual- y más allá la sociedad misma- pareciera necesitar líderes que con visión de futuro la animen hacia un destino con sentido. Pero, ¿Qué es ser lider?..¿los líderes nacen o se hacen? ¿cuál es el sentido del liderazgo?..¿qué tipo de líderes necesita la empresa?.
El tema del liderazgo toca algo esencial del impulso empresarial y por ello busca despertar, en quienes "hacen empresa", la necesidad de reflexionar sobre la responsabilidad que junto con el liderazgo asumen. Responsabilidad que se traduce también en intentar distinguir el sentido de su tarea y poder detenerse y preguntarse: ¿Asumo el papel del líder que soy?..¿Hacia dónde estoy conduciendo el grupo que lidero?..¿Soy líder?..¿Para qué?
Es que en las organizaciones modernas, que comienzan a dejar de lado el esquema piramidal jerárquico, empiezan también a cambiar el concepto de "control" por el de "influencia" y es allí donde se hace necesario un líder que use su talento para aglutinar, congregar y entusiasmar a su equipo tras una visión compartida.
Llevando el tema al ámbito empresarial, los diferentes enfoques tienden a considerar el liderazgo como una función propia del administrador o manager, razón por la cual a este segmento de la empresa se le otorgan facilidades para desarrollar esta habilidad.
Sin embargo, mandar no es un problema, tal vez cualquiera lo puede hacer. Lo que la empresa necesita hoy es poder conducir. En las organizaciones modernas donde el poder está cada vez más repartido, es fundamental que el líder sea quien abra camino, quien cree, quien facilite, quien haga viable los proyectos colectivos, influenciando a su grupo en un sentido positivo, es decir, sacando potencial con respeto y empatía.
La tarea entonces es lograr no sólo líderes, sino que "buenos líderes" capaces de guiar con responsabilidad y libertad. Una alternativa para ello son los múltiples seminarios y cursos que se ofrecen sobre este tema, pero la inquietud no queda resuelta. Se requiere además de un trabajo personal delicado, profundo y un compromiso real.
Líder debe ser quien, conscientemente de sus talentos, logre no guardarlos bajo tierra, ni vivir sólo de sus intereses, sino que trabajarlos y explotarlos a fin de dar el cien por ciento.
Líder será aquel que animado por una visión, dispone en primer lugar su persona para que, a través de ese proceso de formación y crecimiento permanente, pueda descubrir por sí mismo y en los otros, las capacidades, límites y "gracias" con que cuenta y a las que una y otra vez podrá recurrir para avanzar.