Entre los meses de junio y julio el precio del aluminio se ha mantenido oscilando en la banda de los 2 mil 500 a 2 mil 600 dólares por tonelada, y según las perspectivas de precio se estima que en los próximos años se mantenga por encima de los 2 mil dólares.
La industria del aluminio es uno de los negocios más rentables del mundo
Dentro de unos 15 años el consumo mundial del aluminio se duplicará al pasar de 31.6 millones de toneladas que se consumieron en el 2005 a por lo menos 60.6 millones de toneladas, según las estimaciones realizadas por los grandes productores mundiales del metal como la multinacional Alcoa.
Dichas estimaciones toman en cuenta el gran auge que ha tenido en primer lugar el alza en los precios, y en segundo lugar su gran versatilidad, convirtiéndose en uno de los metales más utilizados en la vida moderna.
Como consecuencia de esto, la industria de este metal liviano es en la actualidad una de las más rentables y así lo demuestran las experiencias de países como Canadá, Argentina y Brasil así como otras naciones de Asia, donde la producción de aluminio primario se ha incrementado significativamente en comparación con años anteriores.
Un buen ejemplo de esto es la industria canadiense, donde la producción de aluminio primario durante el 2005 fue de 2,9 millones de toneladas de las cuales 2,65 fueron producidas en la región de Quebec, ciudad cuyo crecimiento industrial se ha mantenido gracias a esta importante industria.
En Brasil, la Asociación Brasileña del Aluminio (ABAL) informó que en el 2005 el volumen de producción de aluminio primario llegó a 1.498,5 toneladas, representando un aumento de 2,8% con relación al año 2004, mientras que este año en el lapso de enero a mayo, la producción fue de 659 mil toneladas, superando las cifras alcanzadas en el mismo periodo del 2005. Estos resultados, son el producto de nuevas inversiones en mejoras técnicas en las fábricas Albras, Alcoa y BHP Billiton, además de algunas expansiones de los mercados interno y externo.
La industria argentina no se queda atrás. En este país suramericano, Aluar Aluminio Argentino C.A, el único productor de aluminio primario, ha logrado tener acceso a los mercados internacionales más exigentes y exportar cerca del 70% de su producción que alcanza 200 mil toneladas anuales.
En algunos países como India, la industria del aluminio es la de mayor crecimiento, mientras que China, el mayor productor mundial, en el período de enero a mayo alcanzó una producción de aluminio primario de 2,76 millones de toneladas, lo que representa 35,3% más que el año anterior.
Diversificar la industria
Las tendencias actuales de la industria del aluminio se enfocan hacia una mayor diversificación, y por ello algunos sectores son considerados como los de mayor consumo y producción de alto valor agregado dentro de la industria.
Ese es el caso del sector aéreo, la construcción de viviendas, hoteles y espacios deportivos y el sector de empaques de alimentos y bebidas, para lo que es necesario numerosas asociaciones con quienes poseen la tecnología, además de atraer la inversión foránea e incentivar a los inversionistas nacionales a invertir en dichas áreas.
Sin embargo, el incremento del consumo del aluminio en la industria automotriz ha ganado un importante lugar debido a sus diversos usos en la fabricación y funcionamiento de los vehículos. Este crecimiento ha sido vertiginoso y las muestras son evidentes. En Norteamérica, por ejemplo, el consumo era de 165 libras de aluminio por vehículo en el año 1990, mientras que este año se espera un consumo de 319 libras por vehículo producido.
Una situación similar está ocurriendo en Europa donde de 112 libras pasó a 259 libras por vehículo y en Japón de 135 libras pasó este año a 251 libras por vehículo. Con el uso del aluminio en la fabricación del automóvil, el peso se reduce y el rendimiento del combustible es mayor, además de que la emanación de gases al ambiente es mucho menor.
De acuerdo con un reporte de la Asociación de Aluminio del mes de marzo de este año, el aluminio ha superado al acero y se ha posicionado como el segundo metal más usado en la fabricación de automóviles.
Según se desprende de este informe, Misha Riveros Jacobson, presidenta del Sistema de Transportación de Alcoa, indicó que “la penetración del aluminio en la industria automotriz continúa superando a los metales competitivos y las principales empresas líderes en la fabricación de vehículos reconocen el valor del aluminio en la economía de combustible, su versatilidad y seguridad en la fabricación de partes y repuestos, de igual forma en los logros de reducción de emisiones ambientales”.
Industrias venezolanas atrasadas
En el caso de Venezuela, aunque las empresas del grupo CVG Venalum y Alcasa se dedican a la producción de aluminio primario, problemas como la obsolescencia tecnológica retrasan significativamente su incorporación a los requerimientos mundiales de la industria.
Según las estimaciones de las principales empresas productoras, para cubrir la futura demanda que se incrementará desde ahora hasta el 2020, será necesaria la construcción de 80 reductoras que tengan una capacidad de 400 mil toneladas anuales (similares a la capacidad de producción de Venalum).
Aunque son empresas mucho más desarrolladas que la venezolana, en el caso de Alcoa se trata de una industria integrada en la que la producción está basada no sólo en el aluminio primario, sino también en la elaboración de productos semiterminados y productos finales con un alto valor agregado que llegan directamente al consumidor.
Pero quizás la principal razón por la cual industrias como Alcasa y Venalum no han crecido por encima de su capacidad, sigue siendo la falta de inversiones en actualización tecnológica que permitan la ampliación de la capacidad productiva y con ello la diversificación para ampliar los mercados de exportación.
En el caso de Alcasa, se espera desde hace ya algunos años la construcción de una V línea de reducción conformada por 264 celdas V-350, tecnología que fue diseñada y producida en Guayana y que según los directivos de la empresa representa una serie de beneficios, principalmente el incremento de la capacidad de producción en 240 mil toneladas anuales de aluminio primario, y a su vez elevar la capacidad instalada de producción en 450 mil toneladas.
Sin embargo, según lo manifestó recientemente el propio presidente de la empresa Carlos Lanz, existen otros proyectos de adecuación tecnológica que son de mayor prioridad para la empresa, como en el caso de la modernización de la planta de laminación, para la que se requieren de manera urgente 40 millones de dólares que al parecer serán financiados por el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio de Industrias Básicas y Minería (Mibam).
En cuanto a Venalum, existe también un proyecto bandera que es el de la VI línea de producción, cuya construcción también permitiría aumentar la capacidad productiva. Sin embargo, sobre esta industria del holding de la CVG se han tejido numerosas denuncias sobre aluminio “represado”, como parte de una política de bloqueo de las exportaciones hacia mercados que no estén en concordancia con los intereses del Gobierno Nacional.
No obstante, hasta la fecha la directiva de Venalum ha desmentido este supuesto almacenamiento intencional del metal, y por el contrario ha dado a conocer los resultados de las ventas en el primer semestre del año, y al cierre del mes de junio se han generado al menos 71 mil millones de bolívares en utilidades netas, según lo informó el titular de la empresa Isaías Suárez.
Además de incrementar la capacidad de producción, hoy en día la tendencia mundial de las industrias productoras de aluminio consiste también en multiplicar los beneficios generados por la actividad dada su gran rentabilidad.
En la actualidad, China es el primer productor de aluminio, seguido por Rusia, Canadá, Estados Unidos, Australia y Brasil. El pasado mes de mayo el precio del aluminio llegó a su máximo al ubicarse en 3.310 dólares por tonelada, el más alto en los últimos 17 años, que según expertos en la materia estiman no volverá a repetirse.